Abrimos puertas y ventanas para que entre la esperanza pero la ruina se adueño del lugar. Tu sombra quedo merodeando por la casa y nunca más salió, tus cartas se adueñan de mi mente y tus besos me recuerdan nuestra historia. Lloro sin consuelo, recuerdo sin fotos, mi mente me destruye lentamente sin vuelta atrás.
En mi cuerpo se adueña la melancolía y el desespero, rezo pero no te tengo.

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