Enamorarse de alguien en menos una semana, demasiado irreal. Pero me paso.
De él yo me enamoré sin saber porque. Creo que su sonrisa y su manera de hablarme me cautivaron. Ahora lo extraño tanto, extraño sus besos dulces, caricias y abrazos; extraño su compañía. Todavía lo amo y él a mi. Ese beso de despedida no lo olvido, fue tan duro decir adiós y no volver jamás, fue duro ser la que tuvo que irse con los ojos llorosos tratando de ser fuerte, agarrar la valija que estaba en la puerta e irme.
Sabia que esto me iba a pasar, que este dolor me iba a carcomer, que no me iba a dejar seguir.
Ojala esto no hubiese pasado, asi no tendría que sufrir tanto como ahora. Pero no me arrepiento porque en su momento fui feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario